RECICLAJE ARQUITECTÓNICO: cómo los edificios abandonados vuelven a la vida
La arquitectura tiene una capacidad poco explotada: la de transformarse sin perder su esencia. Reciclar en arquitectura significa justamente eso, recuperar edificaciones deterioradas o abandonadas que alguna vez fueron el corazón de una ciudad y que, por distintos motivos, quedaron vulneradas o simplemente cumplieron su ciclo de vida.
Estas intervenciones buscan dos cosas a la vez: mejorar la habitabilidad del edificio (con mejor acondicionamiento, ampliaciones e instalaciones que ofrezcan salubridad y confort) y generar un aporte urbano, social, económico y ambiental que ayude a revitalizar barrios y ciudades enteras. A partir de nuevos espacios y edificios públicos, estos sectores vuelven a retomar su esencia, carácter e identidad.
En este artículo repasamos algunas de las intervenciones de reciclaje arquitectónico más importantes del mundo, obra de arquitectos ganadores del Pritzker (considerado el Nobel de la arquitectura), y cerramos con dos casos peruanos que muestran por qué esta estrategia es hoy más urgente que nunca.
¿Qué significa "reciclar" en arquitectura?
Según el investigador Martínez Monedero (2012), reciclar es someter un material usado a un proceso para que pueda volver a utilizarse. Aplicado a la arquitectura, reciclar un edificio es someterlo a ese mismo proceso: conservar o modificar su uso anterior e iniciar así un nuevo ciclo de vida. Esta idea se ha materializado en intervenciones muy distintas alrededor del mundo, pero todas comparten un mismo espíritu: salvar la identidad de un lugar mientras se mejoran sus condiciones.
Caixaforum Madrid: una central eléctrica convertida en centro cultural
En pleno centro de Madrid, entre las calles Gobernador, Cenicero, Almadén y Alameda, sobrevivió durante todo el siglo XX un antiguo edificio industrial de finales del XIX. Los arquitectos suizos Herzog & de Meuron (ganadores del premio Pritzker de Arquitectura en 2001) lo transformaron en el Caixaforum, una de las intervenciones de reciclaje más celebradas del mundo, concluida en 2008.
La obra parte de una antigua central eléctrica de 1899, construida en ladrillo y piedra, con dos amplias naves cubiertas por techos inclinados. A partir de 2002 se interviene conservando la volumetría y la fachada original, pero ampliando el área construida cinco veces. El equipo incluso adquirió la estación de servicio contigua para ganar espacio público alrededor del edificio, que hoy funciona como centro social con salas de exposición, auditorio, mediateca y talleres.
Museo Kolumba, Colonia: arquitectura que abraza las ruinas
Colonia fue una de las ciudades alemanas más golpeadas durante la Segunda Guerra Mundial. En 1990, la archidiócesis decidió levantar un nuevo museo sobre el terreno de la antigua iglesia gótica de Santa Columba (1480), destruida en los bombardeos, junto a dos capillas posteriores. El concurso de diseño lo ganó el arquitecto suizo Peter Zumthor (ganador del Premio Pritzker de arquitectura en 2009).
Zumthor le dio a la antigua iglesia un giro radical: la convirtió en museo sin borrar su pasado, recuperando muros, patios y texturas originales. Usó un ladrillo gris diseñado especialmente para el proyecto, logrando una mímesis entre lo antiguo y lo moderno, con aberturas que dejan entrar la luz de forma casi poética. El resultado son cinco niveles de salas de exposición, lectura y un patio de reflexión, pensados para que el visitante observe, camine y reflexione.
The High Line, Nueva York: de vías de tren a parque elevado
En 2003, el estudio Field Operations comenzó a transformar una estructura elevada de acero de 2 km que había funcionado como vía de trenes de carga entre 1930 y 1980, y que luego quedó completamente abandonada en pleno Manhattan. The High Line se convirtió en un espacio público que atraviesa varios barrios, con miles de árboles, arbustos y zonas verdes plantadas a lo largo del recorrido.
Hoy es uno de los ejemplos más citados de reciclaje y regeneración urbana en el mundo, y demuestra que hasta la infraestructura más industrial (vías, puentes, depósitos) puede tener una segunda vida como espacio público.
UVA, Medellín: tanques de agua convertidos en centros comunitarios
En Colombia, Medellín se volvió referente de reciclaje urbano a gran escala. Bullaro (2019) analiza el proyecto de las Unidades de Vida Articulada (UVA): la transformación estratégica de los reservorios de agua de la ciudad en centros culturales, deportivos y recreativos, desarrollada por el municipio junto a EPM, la empresa regional de servicios públicos.
De los más de cien reservorios de agua en la periferia de la ciudad, muchos de ellos convertidos en focos de inseguridad, los arquitectos Horacio Valencia y Camilo Restrepo diseñaron un plan a treinta años. Al momento del artículo de Bullaro ya se habían recuperado doce tanques, generando una dinámica social completamente distinta en esos barrios.
Bogotá: una ciudad que se reinventó a través de sus espacios públicos
A partir de 1995, los exalcaldes de Bogotá Antanas Mockus y Enrique Peñalosa impulsaron políticas urbanas que transformaron la ciudad: recuperaron espacios públicos y edificios invadidos a través de un urbanismo social y táctico. Ese proceso convirtió a Bogotá en un referente para toda Latinoamérica en materia de regeneración urbana.
El caso peruano: la Casa Marcionelli y el Teatro Cajamarca
En Lima, el patrimonio construido también ha sufrido pérdidas graves. En enero de 2023, durante las protestas conocidas como la Toma de Lima, un incendio afectó la Casa Marcionelli, reconocida como patrimonio de la ciudad. La casona, construida en 1923, albergó primero la embajada suiza y oficinas, y desde los años cuarenta funcionó como vivienda y comercio. Tras el incendio quedó dañada en un 80%, lo que hace urgente su puesta en valor a través de una reprogramación funcional que aproveche sus cualidades espaciales y estructurales.
En Cajamarca, el Teatro Cajamarca (1905) es otro caso pendiente. Fue escenario de la Bienal de Danzas Internacionales de 1992 y de numerosas obras teatrales, pero hoy se encuentra deteriorado y sin uso frecuente. Según Grozo (2015), es una edificación de adobe y arquería de piedra con más de un siglo de antigüedad, ubicada en zona sísmica de intensidad severa. Necesita una intervención urgente que le dé un nuevo uso cultural sin perder su identidad ni sus características originales.
Tres estrategias para poner en valor un edificio
Analizando estos casos aparecen tres estrategias que se repiten una y otra vez:
• Reprogramación funcional: cambiar el uso del edificio por uno compatible con las necesidades actuales. Templos e iglesias convertidos en museos, bibliotecas o centros culturales son el ejemplo más claro.
• Reutilización de espacios: conservar patios, muros y vestigios arquitectónicos que son la memoria material del edificio, para no perder su identidad ni su legado histórico.
• Materialidad: usar materiales con características similares a los originales, en una gama de colores y un sistema constructivo que dialogue con lo antiguo en vez de competir con él.
Al final, todas estas estrategias persiguen lo mismo: que la sociedad se reconozca y se empodere en los edificios que reciclamos, y que ciudades como Lima o Cajamarca no sigan perdiendo patrimonio que todavía puede tener una segunda vida.
¿Conocés algún edificio abandonado en tu ciudad que merecería una segunda vida? Contámelo en los comentarios.
Referencias bibliográficas
Bullaro, L. (2019). Unidades de Vida Articulada (UVA), Medellín, Colombia. Ciudad y Territorio Estudios Territoriales, 51(200), 429–434. https://recyt.fecyt.es/index.php/CyTET/article/view/76744
Díaz Umaña, Y., Vergel Ortega, M., y Delgado Rojas, J. A. (2021). Geometría, gravedad y patrimonio. Tres variables del Caixaforum Madrid. Boletín Redipe, 10(12), 622–630. https://revista.redipe.org/index.php/1/article/view/1617
Garcés Corzo, S. A., Lagos Bayona, F., Perilla Perilla, M., y Sánchez Moreno, F. (2021). Reciclaje de la arquitectura en centros de la ciudad: Estudios de casos, hoteles y patrimonio en Colombia. Ediciones Unisalle. https://n9.cl/ems0wd
Garnica, J. (2010). H y M: franquicia madrileña: Caixaforum Madrid (Jacques Herzog y Pierre de Meuron, 2001–2008). DC. Revista de Crítica Arquitectónica, (19–20), 67–78. https://upcommons.upc.edu/handle/2099/10601
Grozo Abanto, I. (2015). Riesgo sísmico del teatro Cajamarca al año 2014, en función de la vulnerabilidad y peligro sísmico [Tesis de pregrado, Universidad Nacional de Cajamarca]. Repositorio Institucional UNC. https://repositorio.unc.edu.pe/handle/20.500.14074/1637
Lillo Navarro, M. (2010). Reciclaje de infraestructuras obsoletas. Loggia: Arquitectura y Restauración, 4(5), 341–348. https://riunet.upv.es/bitstream/handle/10251/31136/2010_04-05_341_348.pdf?sequence=1
Martínez Monedero, M. (2012). Reciclaje de arquitectura vs restauración arquitectónica, ¿herramientas contrapuestas? Hábitat y Sociedad, (5), 23–33. https://idus.us.es/handle/11441/51920
Navarro Martínez, V. (2010). El Museo Kolumba: Elogio de la pieza ausente. Proyecto, Progreso, Arquitectura, (1), 133–143. https://www.redalyc.org/pdf/5176/517651613012.pdf


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